Plantéese el siguiente problema. Un señor de 72 años se presenta a la carrera de montaña más dura de la provincia de Almería. La misma que ya ha corrido doce veces. La lógica, la física y su médico de cabecera dicen que este año debería tardar más que el anterior (si es que la termina): un año más en las piernas, un año más de desgaste. Pero hay que tener en cuenta el factor peralico… ¿Cómo se resuelve esta ecuación?
T(72) = T(71) + desgaste − k·(peralico)
Donde desgaste es lo que el calendario suma cada año, y k·(peralico) es la constante que nadie sabe medir pero todos en el club hemos visto funcionar.

Hay carreras que se corren una vez por curiosidad, otras por capricho, y luego está la subida de Armuña (de la que jamás en mi vida había oído hablar, lo que no quita para que sea la más dura y exigente de toda la provincia de Almería). Leandro Miras, nuestro Leandro, procónsul peralico en Águilas junto a nuestro Fernando, la ha corrido doce+una veces. Que ya no es afición, es una provocación.
Nos cuenta Leandro que son 21 kilómetros largos de asfalto que arrancan en Armuña, atraviesan Tíjola y Bayarque y van trepando hasta las alturas de Bacares, un pueblo precioso que se gana cuesta arriba y a base de piernas. Eso dice, de piernas. Yo sospecho que también de corazón, de cabeza y de otra cosa que empieza por c (aunque también puede empezar por o). De los 64 que tomaron la salida, solo 55 cruzaron la meta. Leandro fue uno de ellos, y no de cualquier manera: subcampeón en Veteranos H, con un crono de 2:23:24 y catorce minutos arrancados a su propia marca del año pasado.
Hasta aquí, bravo.
Y a partir de aquí… Pues no sé, no creo que haya palabras. ¿Probamos con números entonces?
Leandro se ha merendado la subida de marras a los 72 años. Voy a repetirlo en inglés y despasico, porque hay gente de treinta que pide un Glovo para que le suban la cena del bar de enfrente. Seventy two. «La edad solo es un número», explica Leandro. Y se queda tan ancho. Pues sí, pero vamos, depende. Como explicación, no me parece convincente. ¿Qué es la edad? ¿Un estado mental? Pues tampoco lo tengo muy claro, lo del estado mental me parece, en muchos casos (el mío, sin ir más lejos), wishful thinking, pretensiones de alguien que se niega a aceptar la cruda realidad de que el tiempo pasa. Vale. ¿Qué demonios es la edad entonces? Básicamente, y a ciertas edades, la edad es una putada. Pero hay gente como Leandro, que se sube al podio y después se come la paella que pone la organización en buena compañía con otros «privilegiados», como él mismo dice, que han participado y (algunos) terminado una carrera que no es apta para pusilánimes.
Sí, es un privilegio llegar a los 72 haciendo tales barbaridades. Y esperamos que repitas el año que viene, Leandro, que serán 14. No hace falta que hagas récord otra vez. Te lo puedes tomar con calma… O no. Lo que te pida el cuerpo.

La solución
T(72) = T(71) − 14 min
El factor peralico no solo compensó el desgaste: se lo comió entero y dejó catorce minutos de propina. Resuelta la ecuación, subcampeón en Veteranos H, y demostrado que la k peralica es la única constante de la física que mejora con la edad.


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