Cuando la marca es lo de menos

Cinco peralicos por una buena causa.

Mientras uno corre piensa en el ritmo, en el del dorsal de delante que no hay manera de cazar, en si la rodilla va a aguantar. Pero no suele pensar en la suerte que tiene… La Asociación de Párkinson de la Comarca de Cartagena lleva desde 2003 peleando una guerra de las que no salen en los titulares. Mi tío Tano, que le ha dado a la bici toda la vida, lleva años con párkinson y durante una temporada seguía escapándose a escondidas de su mujer a echar unos kilómetros, hasta que empezó a caerse. Hoy tiene una bici estática metida en el taller de carpintería y le da a los pedales como puede, y mientras pedalea la cabeza se le va a aquellas salidas multitudinarias por las carreteras de los tubos de Orihuela, cuando las piernas hacían lo que él les mandaba.

A estas alturas ya cuesta distinguir entre las carreras solidarias de verdad de las que llevan la palabra «solidaria» como reclamo de marketing. Esta es de las de verdad. Asociación local, tres modalidades para que quepa todo el mundo (los 7K, una marcha senderista y las carreras infantiles), y una inscripción modesta que va donde tiene que ir, que es a pagar fisio y logopeda para vecinos de la comarca con nombre y apellidos.

A la segunda edición de la Run for Parkinson 7K se presentaron cinco peralicos. Abrió plaza Noel Cegarra, nuestro influencer, segundo de su categoría con un crono de 26:31 que da un ritmo de 3:47 el kilómetro. Detrás llegó Antonio Gil Risueño, tercero en la suya, parando el reloj en 29:01. Dos cajones en una sola mañana. No está pero que nada mal.

Completaron la representación Ángel Conesa (32:31), que le mojó la oreja en su particular pique conyugal a Paola Montijano (33:44). Y cerró José Pedro Cegarra (36:55), cada uno a su ritmo, aunque el ritmo era lo de menos, porque de lo que se trataba era sacar a la calle una enfermedad de la que la mayoría de la gente solo sabe que te da por temblar.

Noel ya es un fijo en el podio.
Estos dos con la satisfacción de los deberes hechos: una mañana solidaria y relamiéndose pensando en el premio culinario que la abuela Pepa les habrá preparado.
Esta entrada fue publicada en Eventos. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario