Ya no se llama Mapoma, pero nos da igual. La Maratón de Madrid, para nosotros, siempre será Mapoma. Y está totalmente imbricada en la historia del club. Armando Mayordomo, que es otro de nuestros corredores inagotables e inabarcables, corrió este año y su participación despertó nostalgias en el WhatsApp. Yo mismo tuve mi momento de introspección, recordando viejos tiempos.



Y aquí mi momento de introspección…




He hecho un pacto conmigo mismo. Fue el 7 de mayo, el día que cumplí 60. Mi único aliciente de haber llegado a tan venerable edad era subir al podio en alguna carrera popular, ahora que soy el más jovencito de los M60 y, de rebote, del resto de veteranos. Pero, francamente, las medallas están caras, carísimas, jajajaja… Estos cabrones están hechos unos chavales y corren que se las pelan, dicho con el debido respeto. Así que lo descarto. Y reconfiguro mis objetivos.
Voy a volver a correr la Maratón de Madrid, no sé cuándo, porque hoy por hoy no estoy preparado. Primero me he propuesto bajar de 1 hora en 10K, luego hacer una media decente, luego una maratón llanita en menos de 5 horas…
Y un día, antes de morirme, volveré una primavera a Madrid. Y haré el equivalente a bajar de 2 horas en la maratón. La marca mítica para la humanidad que se batió hace nada…
Batiré el récord de este chaval…

Puede que nunca lo consiga, es lo más probable. Pero es oficial. Tengo un pique. Y no hay nada más motivador que competir con uno mismo.


Debe estar conectado para enviar un comentario.