«Ni para chóped»

VIII Trail de Alumbres

«Las piernas ni para chope.» Eso escribió Jorge Hernández Marí, que es un chollo para periodistas porque va por ahí regalando titulares, por el grupo de WhatsApp el domingo a mediodía, recién salido del VIII Trail de Alumbres, y la frase se quedó flotando en el chat como esas verdades que no necesitan explicación. Ni para chope suena mucho más potente que chóped, aunque la RAE prefiera esta última acepción. Hay algo en esa expresión que va más allá de las piernas cansadas. Existe una película sobre Vietnam, La colina de la hamburguesa, que cuenta cómo los que mandan se empeñan en conquistar una cota sin ningún valor estratégico y envían oleada tras oleada de chavales a hacerse picadillo contra unas posiciones que al día siguiente van a abandonar de todos modos. El Trail de Alumbres no es exactamente la colina 937 de la provincia de Thua Thien, pero a tenor de los mensajes que fueron llegando al grupo a lo largo de la mañana, algunos peralicos debieron de sentir un parentesco espiritual con aquellos pobres marines o con sus enemigos del Vietcong, que también eran chavales y quizá incluso podían haber sido colegas en otras circunstancias.

Los marines (por la izda): Mayordomo, Téllez, Alfonso y Jorge, que regaló el titular. A juzgar por las caras, antes de pasar por la trituradora.

La diputación cartagenera de Alumbres se estrenaba en la Liga Trail Tour FAMU con dos distancias —22,5 kilómetros para la TTF-Classic y 18,5 para la Short Trail, que además acogía el Campeonato de la Región de Murcia de Trail Running por equipos— en una mañana de esas «perfectas para sufrir»: sol, monte y casi quinientos metros de desnivel positivo para los de la corta. Salida y meta en el Pabellón de Alumbres, organización del Club Deportivo Alumbres Sport con la colaboración del Ayuntamiento de Cartagena, la FAMU y Repsol. Ocho peralicos se metieron en la aventura y volvieron todos, aunque seriamente loncheados.

En los 22,5K, José Miguel Navarro Azorín marcó el camino con 2:06:23 a 5’37» por kilómetro, puesto 66 de la general. Un minuto después cruzaba José Antonio Téllez Almodóvar con 2:07:32 y un 5’40» de ritmo que le valió la segunda posición en la categoría M55M. Téllez en un trail es como esos jugadores de mus que no dicen nada en toda la partida y luego te levantan un órdago a la grande sin cambiar la expresión de la cara: no hace ruido, no se queja, no sube stories al kilómetro doce con la lengua fuera, y cuando miras la clasificación resulta que ha hecho plata.

El propio Jorge, el del embutido, completó la distancia en 2:21:23 a 6’17», y confesó por el grupo que a cierta altura del recorrido no paraba de preguntarse por qué se había apuntado a los 22 y no a los 18, que son el tipo de reflexiones existenciales que produce un trail cuando llevas dos horas machacándote en una sierra y empiezas a sospechar que la versión corta de la prueba también incluía todos los paisajes bonitos pero con cuatro kilómetros menos de penitencia. Le siguieron Ignacio Vélez Garcerán (2:31:30, a 6’44»), Armando Mayordomo García (2:35:04, a 6’53»), que vino desde tierras valencianas, y Miguel Pérez Gracia, cerrando la representación en la larga con 2:57:27 a 7’53».

Ojito con Natalia

En la distancia de 18,5K, mucho ojito con Natalia García Correa: segunda en la categoría S23F con 1:59:18 a 6’26» de ritmo. Natalia lleva una temporada que pide más espacio del que cabe en una crónica, y conviene ir tomando nota de su nombre porque da la impresión de que vamos a escribirlo bastante en los próximos meses. Alfonso Martínez Martínez completó la representación del club en la Short Trail con 2:22:37 en la categoría M60M, demostrando que los sesenta son un número que solo preocupa a los que no corren.


LIII Media Maratón de Elche

La ciudad de Elche celebraba el domingo la quincuagésimo tercera edición de su media maratón, que presume de ser la más antigua del mundo en activo sobre la distancia. Se corre desde 1968, cuando las Vaporfly eran unas bambas de lona que habías heredado de tu hermano mayor y no había placa de carbono, ni falta que hacía, porque lo que te preocupaba no era la reactividad del calzado, sino que la suela no se despegase jugando al fútbol en el patio del colegio. Y si se despegaba, tampoco pasaba nada, porque así era como el zapatero se ganaba su jornal.

Más de 6.100 inscritos se dieron cita en un recorrido llano y urbano que atraviesa el Palmeral, declarado Patrimonio de la Humanidad, que convierte ciertos tramos en algo parecido a correr por un oasis. Yo cada vez que voy a Orihuela también aprovecho para estirar las piernas por su precioso palmeral, así que no me es ajena la experiencia de trotar con la sensación de haberte colado en un decorado bíblico.

José Pedro Barrancos Pérez representó al Club Maratón Cartagena entre los 4.500 corredores de la media y cruzó la meta con 2:19:10. Su resumen es un ejercicio de concisión: «Jo, qué calor.» Los últimos kilómetros, confiesa, se le hicieron eternos, que es la forma cortés de decir que el sol ilicitano en marzo aprieta como si ya fuese junio, pero rescató del sufrimiento un tramo entre palmeras que le arrancó un «genial» sin reservas. La Media de Elche, con sus casi seis décadas de historia y su recorrido prácticamente plano, es una de esas pruebas que todo corredor popular debería hacer al menos una vez.


Mariano García, campeón del mundo del ‘milqui’

Y mientras los peralicos lo daban todo por esas sierras o entre palmeras datileras, en Torun (Polonia), un paisano al que le dijeron que su manera de correr —ponerse en cabeza y tirar hasta reventar— no funcionaba en el alto nivel, lo que hizo fue ponerse en cabeza y tirar hasta reventar a sus rivales en un Mundial. Mariano García, La Moto, de Cuevas de Reyllo, ahí al lado, en Fuente Álamo, se proclamaba campeón del mundo de 1.500 metros en pista cubierta. Un tío que empezó a correr de crío para escapar del perro de un vecino en el camino al colegio. Le tengo un gran aprecio personal —tuve la suerte de entrevistarle en 2023 para XL Semanal— y puedo dar fe de que su sencillez y simpatía. Aquí os podéis descargar aquel reportaje.

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