Zúrich Marató de Barcelona, 15 de marzo de 2026
José Ramón Camero lleva el nombre de Luisa en el dorsal. Hay quien dice que detrás de cada gran hombre hay una gran mujer, que es una frase que suena bonita pero que a mí me parece una chorrada. Primero porque hay más (muchas más) grandes mujeres que hombres, al menos esa es mi experiencia. Y cuando se juntan un gran hombre y una gran mujer, eso no implica que una de las dos personas vaya detrás. Y cualquiera que haya visto a Camero y a Luisa correr juntos sabe que van al lado, que es como van las parejas que funcionan. La Zurich Marató de Barcelona ha sido este domingo la número sesenta de Camero, y la ha corrido con esas dos palabras escritas sobre la camiseta azul: Mi Luisa.

¿Hacemos cuentas? Sesenta maratones son dos mil quinientos treinta y un kilómetros y unas doscientas cincuenta horas de carrera. Y eso sin contar las populares, los 10K, las medias y todo lo que no lleva la etiqueta de maratón. Esos 2531 km (más las propinas) es la distancia que separa Cartagena de Estocolmo, adonde probablemente Camero llegaría antes corriendo que yo en mi coche, porque yo tendría que hacer paradas para respostar, comer, dormir. Y Camero no pararía ni en los avituallamientos y es bien sabido, además, que los marinos duermen con un ojo abierto y otro cerrado, que en la mar no te puedes descuidar ni en brazos de Morfeo.
O, si lo calculamos desde Ushuaia, que es un punto de partida que a Camero le resulta familiar, 2.531 kilómetros hacia el sur te meten directamente en la Antártida, o por las islas Livingstone o en Isla Decepción, depende del derrotero que elijas. Claro, aquella parte es un pelín húmeda como para ir a pie. Y lo de caminar sobre las aguas se lo vamos a dejar a Jesucristo, que es el único con el currículum adecuado para el puesto, y aun así por el Mar de Hoces lo tendría complicado, porque una cosa es obrar milagros y otra muy distinta mantener el equilibrio con olas de quince metros.
Camero ha cruzado la meta con un tiempo neto de 3:58:31, por debajo de las cuatro horas, a ritmo de 5:39 el kilómetro. Su maratón número sesenta. Seis-cero. En la categoría M60 ha entrado el 215 de los que acabaron. No es que Camero compita contra nadie a estas alturas, pero el dato está ahí para quien quiera valorar lo que significa bajar de cuatro horas en tu sexagésima maratón con más de sesenta años. Honor y gloria para nuestro José Ramón y su Luisa. Hay que quedar a tomar una cerveza para comentar la hazaña.

Quinto absoluto en El Valle
El Valle Trail 2026 — 26K Extreme, Parque Regional de El Valle y Carrascoy, La Alberca — Sábado 14 de marzo

A Miguel Pérez Saura (Mibu en el dorsal y en el WhatsApp), yo no lo tenía controlado, así que asumo que es otra incorporación de nuestra política de fichajes que ni el Madrid de Florentino. Si es así (aunque puedo equivocarme porque soy un community novato), se estrenó con la camiseta del club y lo hizo de una manera que no admite indiferencia: quinto de la general y tercero en categoría senior masculina, con un tiempo de 2:49:40. O sea, que este es de los ‘pros’. Como carta de presentación es envidiable. Y sin carta, también.

Los Lacárcel al milisegundo
Base Aérea de Alcantarilla — 14K y 5K — Domingo 15 de marzo
En la 14K, Antonio Pérez García tiró del grupo con 1:06:56 a ritmo de 4:46, seguido de Pablo Pérez Esparza con 1:09:05. José Miguel Rodríguez Ruz completó la distancia en 1:21:50. El Trío Calaveras. Y luego llegó uno de esos momentos que ya es una tradición en nuestro club: los hermanos Lacárcel Wandosell —José y Alfonso— cruzaron la meta con exactamente el mismo tiempo, 1:35:46. Andrés Segura Melón cerró la expedición de la 14K en 1:46:36.
En la 5K, además de María Teresa Díaz Galindo (que hizo doblete, pues el sábado corrió en La Manga) participó Bárbara García Solano, que completó la distancia en 26:42.



Todo es posible en La Manga
VI Carrera Popular Virgen del Mar — La Manga del Mar Menor, 7.5K — Sábado 14 de marzo
Téllez volvió a hacer lo que Téllez hace siempre: correr como si tuviera veinte años menos y dejar a la gente preguntándose qué desayuna. Puesto 65 de la general, quinto de la categoría M55, 30 minutos y 9 segundos a un ritmo de 3:59 el kilómetro. Ignacio Vélez Garcerán completó la prueba en 43:15, Ana Sánchez Pedreño en 44:07, y María Teresa Díaz Galindo cerró la representación peralica con 51:57 en la categoría M60 femenina, novena de su categoría.



Leanne camina 21k «porque todavía estoy floja»
XIII Serranía de Librilla — Sábado 14 de marzo
Leanne Miller estuvo en Librilla haciendo la travesía «porque todavía estoy floja», recuperándose activamente del zarpazo del oso pardo. 21k por el monte a mí no me suena a estar floja, más bien me da flojera cuando lo pienso. «La carrera de Librilla es muy bonita, son 21Km de montaña, pero por pista forestal, nada técnica», cuenta. Paisajes de postal y una peralica con un número redondo en el dorsal.

En total, dieciséis peralicos en cuatro pruebas distintas repartidas entre La Manga, La Alberca, Alcantarilla y Barcelona, más Leanne caminando por Librilla porque quedarse quieta no es una opción. Un fin de semana en el que el club ha cubierto desde los 5 kilómetros de asfalto hasta los 42 de maratón pasando por los 26 de trail, y en el que un señor de más de sesenta años ha cruzado la meta de su sexagésima maratón con el nombre de su mujer que no le cabía en el pecho.
Con el debido respeto: Descansad un finde, ¡cojones! Que me lleváis con la lengua fuera.


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